“Las mejores clases que mis alumnos me han dado”

“MI PRIMER DÍA, BUTCH ME DIJO QUE NO ÍBAMOS A CAMBIAR MI MUÑECA (INCLINADA) IZQUIERDA. ME DIJO, ‘TÚ JUEGAS FANTÁSTICO ASÍ. SI LA CAMBIAMOS, TAL VEZ NADIE VUELVA A ESCUCHAR HABLAR DE TI’”. – DUSTIN JOHNSON

DUSTIN solía pegar draws altos y fuertes con el driver, pero algunas veces le pegaba unos hooks fuera de este planeta. En la zona de práctica pegaba algún que otro fade por si acaso llegaba a necesitar uno. Le enseñé la vieja versión del fade de Nicklaus: apunte el palo donde quiera que termine la bola, alinee su cuerpo bien a la izquierda, luego haga el swing a lo largo de las líneas del cuerpo. Dustin entonces pegaba estos fades hermosos y controlados – y volaban kilómetros.
Yo sabía que este era el mejor golpe para él desde el tee, pero no quise obligarlo. Solo me aseguré de que continuara pegándolos en la práctica y usarlos cuando tuviera sentido en la cancha.
Un día hace unos tres años él dijo, “Yo la dejo más seguido en el fairway con el fade; ¿por qué no le pegamos siempre? Yo pensé, muchas gracias. Ahora, Dustin es letal con su drive con fade. Cuando le está pegando bien no creo que nadie pueda ganarle.

“CRECÍ MUCHO CON BUTCH, CON SOLO ESTAR CERCA DE ÉL Y ESCUCHAR SUS EXPERIENCIAS. LOS JUGADORES A LOS QUE HA ENSEÑADO, LOS JUGADORES QUE AYUDÓ A LLEGAR A NRO. 1 DEL MUNDO – ES UN QUIÉN ES QUIÉN”. – TIGER WOODS

EN LOS 10 AÑOS que trabajé con Tiger (a partir de 1993), aprendí que la mejor manera de motivarlo era diciéndole que no podía hacer algo. Él jugaba con un tipo que tenía algún golpe que a él le gustaba y yo le decía, “Eso no es para ti. Eso te llevaría mucho tiempo incorporarlo”. Tiger empezaría a trabajar incansablemente para demostrarme que podía aprenderlo y, por supuesto, casi siempre lo hacía.
En 1998, en el Mercedes Championships en La Costa, estábamos en la práctica temprano en la semana tratando de pegar fade con los hierros largos. No podía lograrlo y estaba perdiendo la paciencia. Noté que al otro lado de la práctica había una abertura en la reja por donde el carro del range entraba y salía, a unas 240 yardas. Le dije a Tiger, “Te apuesto cien dólares a que no puedes pegar un fade alto a través de esa abertura. Te voy a dar cinco intentos”. Arrastró una bola, le dio esa mirada fulminante Tiger y la hizo atravesar la abertura en su primer intento con una curva de izquierda a derecha perfecta. Le entregué los 100, pero yo sabía que acabábamos de hacer un gran progreso con el fade. Ninguno de nosotros es Tiger Woods, pero algunas veces un pequeño desafío puede enviarnos en el camino correcto.

“CUANDO BUTCH ACUERDA TRABAJAR CONTIGO, SIGNIFICA QUE CREE EN LO QUE PUEDES HACER. ESTÁS ACEPTADO. ÉL VA A ACEPTAR JUGADORES QUE TIENEN LA OPORTUNIDAD DE SER GRANDIOSOS”. – RICKIE FOWLER

RICKIE y yo hemos trabajado duro en su full swing desde que empezamos a trabajar juntos en 2014, pero siempre he admirado la manera en que pellizca perfectamente sus golpes con el pitch, en especial desde asientos duros. Esto es algo que siempre me costó hacer.
Un par de años atrás antes del Houston Open estábamos practicando en Lochinvar, donde yo fui pro durante la década del 90 y le dije a Rickie que necesitaba conocer su secreto. Me mostró cómo mantiene baja la cabeza del palo con respecto al suelo en los golpes con el pitch para que se deslice a lo largo del césped a través del impacto, en vez de chocarse con la bola. Los jugadores que tienen problemas con estos golpes tienden a quebrar las muñecas rápidamente en el backswing y terminan clavando la cabeza del palo en el suelo. El estilo de Rickie es hacer un swing amplio hacia atrás y luego enfocarse en girar su cuerpo a través del golpe, lo cual achata el swing y le permite cepillar la bola del pasto. Él prepara el golpe con las manos apenas adelantadas y se imagina volviendo a ese mismo punto en el impacto.
Ese día lo entendí y empecé a pegar estos pequeños golpes suaves