Jon Rahm gana en Irlanda con una remontada de antología

Con una remontada de época, cinco golpes le sacaba el líder Robert Rock, Jon Rahm revalidó su condición de golfista mayúsculo. Ganó su segundo Abierto de Irlanda, su tercer torneo de las Rolex Series, un cheque de algo más de un millón de euros y el salto a la séptima plaza del ránking mundial. Pero, más allá de los números, el aficionado entendió que está ante un golfista que escribirá una época.

Con 24 años todo cuanto hace es extraordinario. Entre los dos grandes circuitos, el European Tour y el PGA Tour, suma siete victorias en sólo 80 torneos. Tiger Woods tardó 72, Olazábal, 66. A la espera de que caiga el primer grande, al golfista de Barrika hay que comenzar a evaluarlo como un proyecto de megaestrella. Que en el fin de semana haya jugado -14 bajo par (64 y 62) habla del tamaño de su figura.

El gen del ganador

Jon titubéo en la salida. Cometió «un bogey tonto», como reconoció en el hoyo 3, que neutralizó el birdie que había almacenado. Pero es un golfista que nunca se viene abajo, con un gen inoculado en Estados Unidos que transmite que todos los putts por debajo de ocho metros son oportunidades de birdie. Daba igual que Rafa le sacase cinco golpes. Se dijo que había que hacer todos los birdies posibles y se lanzó a degüello a por el torneo.